Manifiesto
Las marcas independientes están pagando alquiler por existir: cada cliente nuevo hay que comprárselo a un algoritmo, cada mes, más caro que el anterior.
Soul Club existe para lo contrario. Creemos que la mejor publicidad de una marca es otra marca: la que ya se ganó la confianza de su gente y te presenta como se presenta a una amiga. Las audiencias no se compran — se comparten.
Por eso esto no es un marketplace: es un club. Acá no entra cualquiera, y las que entran no compiten entre sí — se complementan. Cada marca aporta su audiencia, sus paquetes, su vidriera y sus creadores, y recibe los del resto. Crecen juntas o no crecen.
Adentro también estás vos: pocas marcas muy elegidas, una asesora que conoce tu talle, tu estilo y tu presupuesto, y la tranquilidad de comprarle siempre directo a la marca.
No cobramos por pertenecer. Ganamos únicamente cuando una marca vende gracias al club — y cada venta se puede verificar, orden por orden, en la tienda de la propia marca. Nuestro incentivo y el suyo son el mismo número.
Y el club no vive solo en internet: pronto vas a encontrarlo en cafés, estudios y lugares de la ciudad. Soul Spots. La red pisa la calle.
Brands growing brands. Soul Club.